¿Qué es realmente el lenguaje no verbal? ¿funciona? ¿es infalible?

Lo primero de todo es definir el lenguaje no verbal como aquel en el que el emisor, además de la información que nos proporciona verbal e intencionadamente, nos da más información mediante gestos, signos y expresiones físicas, ya sean faciales, con otra parte del cuerpo o el entorno. Estás expresiones pueden estar produciéndose de forma voluntaria para dar información de forma discreta o con cualquier otro objetivo, pero lo más común es que se produzca sin que el emisor controle a su gusto el hecho de que florezcan dichas expresiones físicas.

Para hablar de lenguaje no verbal debemos remontarnos a Guillaume Duchenne (1806-1875) y su famoso mecanismo de la expresión humana y a Charles Darwin (1809-1882) con su expresión de las emociones en el hombre y los animales. Pero es Paul Ekman el que consigue con su descubrimiento de las microexpresiones dar un importante giro en el avance del lenguaje no verbal, considerándose sus famosas “microexpresiones” como unos de los descubrimientos más importantes del siglo XX.  Hechos cuestionados por Darwin, como la naturaleza universal e innata de las expresiones faciales a raíz de una emoción fueron en parte resueltos por Ekman; las expresiones faciales son muy similares en todas las culturas (Darwin, 1872; Ekman et al., 1969) y dichas expresiones emocionales son en gran parte innatas (Matsumoto & Willingham, 2009), puesto que se descubrió que personas con ceguera congénita mostraban las mismas expresiones faciales que las demás personas.

Actualmente su uso y conocimiento se ha propagado como la pólvora pues es común ver talleres de lenguaje no verbal en ámbitos empresariales, de seguridad, enseñanza, psicología etc…

No obstante  su eficacia se ha puesto en duda múltiples veces, hecho por el cual no llega a establecerse como útil en todavía muchas jurisdicciones. Esto se debe básicamente a que no es infalible puesto que basa gran parte de sus estudios en resultados estadísticos muy alejados de una verdad absoluta. Véase el ejemplo de los psicópatas; son personas para las que resulta inútil un análisis de patrones de lenguaje no verbal, puesto que su cerebro funciona diferente y los resultados obtenidos han podido ser falseados tanto consciente como inconscientemente.  Además de los psicópatas existen personas con diferentes patologías que pueden afectar a una correcta interpretación de su lenguaje no verbal.

A pesar de lo anterior el lenguaje no verbal se ha convertido en una gran herramienta para las fuerzas de seguridad de muchos países, tanto privada como pública,  siendo su mayor expansión en los Estados Unidos y Canadá, donde ya poseen su sitio dentro de algunas oficinas forenses.

Dividiré el concepto de lenguaje no verbal en 3 apartados; uno primero y bastante más amplio que tratará sobre las expresiones faciales y microgestos, abordando todos los estudios de Paul Ekman. El segundo hará hincapié en el análisis de contenido, es decir, la información que se puede obtener entrelineas de lo que se dice. Y por último un apartado dedicado a las demás expresiones corporales que pueden revelar algún tipo de información.